
NuKa.
La historia de Nuka empezó en la Universidad de Alicante. Algún desalmado la abandonó a su suerte, sin importarle cómo sería su vida después.
Como cada mañana, me disponía a visitar a los Gatunios de la Biblio de la UA. No era la primera vez que la veía, pero aquel día se mostró más cariñosa de lo normal. Jamás se acercaba a los gatos, razón por la que no comía. En cambio, nada más verme, corría hacia mí, con la esperanza de que entendiera lo que necesitaba. Después de acurrucarse en mi regazo, entendí que no era capaz de adaptarse a aquel entorno. Ese día decidí llevarla conmigo. La pobre Nuka estaba muy malita, tenía mucha fiebre, y empezó a sangrar sin que ni los propios veterinarios supieran por qué. Después de diagnosticarle una terrible enfermedad, y cuando veía que su vida peligraba por momentos, un nuevo diagnóstico lo cambió todo. No sólo se salvaría, sino que estaba libre de virus, de enfermedades crónicas, de ser portadora de alguna enfermedad que pudiera contagiar a otros gatos.
Todo resultó ser fruto de la curiosidad que mata al gato. Una procesionaria se cruzó en su camino y casi le impide continuarlo para siempre.
Nuka es así de preciosa. Y lo más importante, está totalmente sana y feliz.
1 comentario:
que relajaditos y monos! que suerte han tenido!!!
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